Gerente del CREAS: “Nuestra meta es tener el equipamiento que la industria necesita”

Alejandro Osses anticipó que el Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables está ad portas de recibir una máquina autoclave con contrapresión, para atender empresas que requieran trabajar conservas en envases plásticos.

06-03-2019

Desde hace 16 años que el Ingeniero Civil Bioquímico de la Universidad Católica de Valparaíso, Alejandro Osses, está vinculado a la industria de los alimentos. En 2013 asumió el cargo de gerente del Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables, CREAS, donde ha continuado relacionándose a temáticas como innovación alimentaria y colaboración público-privada y academia para mejorar la productividad del sector.

 

Tras su llegada y el CREAS conformado como una corporación privada, su primera misión fue lograr un mayor nivel de sustentabilidad del centro, conectándose mejor con la industria, una tarea que consiguió con éxito. Hoy, el centro cuenta con una amplia cartera de proyectos y de clientes, que abarca desde emprendedores y Pymes hasta empresas más consolidadas, alcanzando un promedio de 30 proyectos en ejecución (de manera paralela).

 

Financiado por Conicyt y el Gobierno Regional de Valparaíso, está conformado por 30 profesionales y una infraestructura aproximada de 1.000 m2, donde se emplazan dos edificios. Además, posee cuatro socios fundadores: la Universidad Católica de Valparaíso, Universidad Santa María, Universidad de Valparaíso e INIA La Cruz.

 

- ¿A qué está dedicado hoy el centro?

- En alimentos, nos estamos enfocando en casi todos los tipos de productos. En principio, teníamos proyectos agroindustriales, desarrollos en base a materias primas de la tierra, pero hoy contamos también con una amplia variedad de productos del mar. Tanto así que, de los 30 proyectos en ejecución, 9 son del mar.

 

Además, hoy somos capaces de generar ingredientes, snacks, una oferta especializada para diferentes nichos de mercado, valorización de algunos descartes agroindustriales y estamos en condiciones de entregar recomendaciones sobre envases y embalajes, porque somos parte de Co-Inventa, la Plataforma de Envases y Embalajes, cofinanciada por Corfo y que forma parte de la hoja de ruta de Transforma Alimentos.

 

- ¿Qué tipo de clientes atienden?

- En el caso de las empresas consolidadas, tenemos proyectos por el área de la biotecnología alimentaria, para los que contamos con seis investigadores con el grado de doctor y con conocimientos en esa temática. Con Pymes y emprendedores, principalmente estamos trabajando en el desarrollo de productos a escala de prototipo. Nuestros clientes son mayoritariamente de la V Región, pero también tenemos otros en la Región Metropolitana y en la IV.

 

Una de las cosas que nos han solicitado bastante es sacar los sellos negros de nutrientes críticos (Alto en Sodio, Alto en Azúcar y Alto en Calorías), manteniendo obviamente un producto sensorialmente aceptable. 

 

Soluciones para el Mercado

 

- ¿Cuál cree que ha sido el principal aporte del CREAS al desarrollo local?

- Solo en la V Región tenemos del orden de 10 a 12 soluciones que ya están en el mercado. Por ejemplo, algunos productos que tenían una vida útil de dos meses, nosotros la extendimos a seis, con lo que hoy pueden exportar. También tenemos casos de emprendedores que sacaron sus productos en la planta del CREAS, que tiene resolución sanitaria y luego, armaron sus plantas de proceso y ahora están produciendo. En total, hemos desarrollado 14 soluciones y productos.

 

- ¿Es suficiente la infraestructura actual que existe para innovación en alimentos?

- No es suficiente, sobre todo si nos comparamos con los centros de investigación, desarrollo e innovación en alimentos de países del primer mundo. La industria de alimentos está con hartas ganas de hacer cosas nuevas, especialmente el segmento emprendedor/Pyme, que está viendo oportunidades de exportar productos específicos, con valor agregado, pese a sus bajos volúmenes. Pero para eso se requiere el desarrollo de productos y ocurre que, por lo general, no tienen dónde realizarlos, porque no existen tantos espacios como el CREAS para hacerlo.

 

Falta infraestructura de pilotaje, pero la infraestructura no es lo único, se requieren profesionales con conocimientos en desarrollo de productos y también de todo lo que envuelve a la cadena, que son los laboratorios, los sistemas de evaluación, etc. Y si bien, nosotros somos un centro pequeñito, tenemos el abanico de profesionales que necesitamos.

 

- ¿Cuáles son sus desafíos más relevantes?

- Nuestra meta es seguir creciendo y tener el equipamiento que la industria necesita. Respecto a esto, acabamos de comprar un autoclave con contrapresión, que es un equipo que el sector tiene a nivel industrial, pero no a escala piloto y es para trabajar conservas en envases plásticos. Esto estará operativo en unos cuatro meses y el equipo será un aporte para que la industria genere productos a baja escala.

 

Estamos en proceso de evaluación qué otros equipos comprar, pero probablemente estarán relacionados a los bioprocesos y la extrusión. Actualmente, tenemos dos plantas pilotos de 150m2 aproximadamente cada una, un laboratorio de microbiología, una cabina de evaluación sensorial, un área para hacer mediciones y equipos para medir actividad de agua, entre otros.

 

- ¿Cuál es el sello diferenciador del CREAS?

- Por un lado, tenemos infraestructura de prototipaje y equipamientos para hacer desarrollos a escala piloto y por otro, laboratorios para evaluar esos prototipos y saber cuál es su vida útil, además de cabinas de evaluación sensorial y laboratorios para medir, por ejemplo, diferentes propiedades físico-mecánicas que tienen los alimentos y con las que deben cumplir para ser aceptados sensorialmente. Tenemos también una cocina donde trabajamos con chef para hacer algunos desarrollos y después pasarlos a escala industrial. Es decir, nos destacamos por tener una oferta integral.