Ciencia con Impacto: La estrategia de CREAS para una producción de alimentos sofisticados y sostenibles frente al cambio climático

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ste 10 de abril se lanzó oficialmente el proyecto que fortalecerá al Centro Tecnológico como uno de excelencia aplicado a la transformación productiva de la industria alimentaria nacional.

Desde sus inicios al alero académico hasta su consolidación como un centro tecnológico con autonomía jurídica y financiera, CREAS ha recorrido un camino de constante evolución. Su propuesta de valor se basa en lo que ellos mismos llaman “Cultura 4S”, un compromiso estratégico con las empresas y la sociedad para promover una alimentación “Saludable, Segura, Sostenible y Sabrosa”.

En esta entrevista, su directora, María Elvira Zúñiga, y su gerente, Alejandro Osses, detallan cómo han logrado vincular la ciencia aplicada con el sector productivo y analizan los principales desafíos de la implementación de CT CREAS, iniciativa impulsada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que se ejecutará de manera consorciada junto a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Universidad Técnica Federico Santa María (USM), Universidad del Biobío (UBB) y Universidad Austral de Chile (UACH). Su objetivo es fortalecer el centro tecnológico como uno de excelencia dedicado a la transformación sostenible de la industria alimentaria nacional.

María Elvira Zúñiga, directora del CREAS
María Elvira Zúñiga, directora del CREAS

Ambos valoran la independencia alcanzada, luego de convertirse en corporación, en 2013, institucionalidad que los ayudó a conocer su productividad real y cómo captar recursos sin depender de evaluaciones externas. Hoy, destacan, el personal de CREAS es exclusivo del centro, sus investigadores trabajan en investigación aplicada y formación de capital humano avanzado y sus finanzas son centralizadas, lo que les permite tomar decisiones rápidas, sin perder oportunidades.

El Modelo de Innovación y Transferencia

En el ámbito técnico, se habla del «valle de la muerte» para los desarrollos científicos, ¿cómo asegura el CREAS que una idea llegue al mercado?

– (A.O): Nuestro modelo permite absorber tecnologías en cualquier nivel de madurez técnica (TRL). Puede entrar una idea (TRL 1) o un desarrollo fallido de la industria y también somos capaces de avanzar en esos niveles de madurez. Actualmente, en nuestro portafolio hay cerca de 120 prototipos y estimamos que entre 35 y 40 productos en el mercado han recibido apoyo del CREAS.

– (M.E.Z): Al tener un equipo científico, podemos evaluar alternativas para un descarte o residuo, decidir cuál tiene mayor aplicación y formular el prototipo. Tenemos casos de mejora de productos para aumentar su vida útil, donde aplicamos innovación para darles valor.

¿Con qué equipo de profesionales cuentan para estas tareas?

– (A.O): Contamos con seis investigadores con grado de doctor, ocho ingenieros de desarrollo, 4 gestores tecnológicos, además de las áreas de laboratorio, vinculación y finanzas. En total, somos 35 personas dedicadas a la operación.

Alejandro Osses, gerente del CREAS
Alejandro Osses, gerente del CREAS

El mundo enfrenta una crisis climática y demanda por más alimentos, ¿cómo están abordando la valorización de descartes para fortalecer la seguridad alimentaria?

– (A.O): Estamos próximos a inaugurar una planta de procesamiento semi-industrial de descartes agroindustriales, de unos 250 metros cuadrados. Contará con resolución sanitaria para que los emprendedores puedan sacar productos en una escala mayor, cercana a los 600 kilos. También será de gran utilidad para que cualquier empresa interesada pueda validar sus proyectos en esta temática. Se financió principalmente con recursos del Gobierno Regional de Valparaíso y esperamos que esté lista en octubre.

Visión de Futuro y Legado

¿Qué rol jugarán las alianzas estratégicas para amplificar el impacto del CT CREAS en el ecosistema nacional?

– (A.O): Son fundamentales. Nuestra estrategia de colaboración no se limita solo a las empresas que requieren innovación, sino que abarca a todo el ecosistema de proveedores y asesores especialistas.

Actualmente, operamos bajo un modelo de colaboración en varios niveles:

1) Proveedores de equipamiento e insumos: Mantenemos vínculos con empresas de maquinaria que nos permiten realizar pruebas antes de la adquisición. Asimismo, tenemos conexión con proveedores de ingredientes y envases que nos facilitan insumos a escala piloto para validaciones, las cuales, muchas veces, se transforman en futuras ventas.

2) Ecosistema de CTCI y Universidades: Colaboramos activamente con otras instituciones académicas y centros científicos. Entendemos que no es eficiente -ni posible- invertir en equipos de alto costo para un solo proyecto. Si la tecnología que necesitamos ya está desarrollada en otro lugar del mundo o en otro centro nacional, preferimos ir allá y trabajar en conjunto.

3) Maquila y especialización: No buscamos competir ni poseer todas las capacidades de manera aislada. Hemos recurrido a otros centros para procesos de maquila específicos, buscando siempre la solución más rápida para que el producto llegue lo más rápido y eficiente posible al mercado o al sector productivo.

(M.E.Z): No existe un ánimo de competencia, sino una orientación hacia resultados. Nos asociamos con quienes nos ayuden a buscar la mejor solución técnica, entendiendo que la colaboración acelera la llegada de la ciencia al mercado.

Centro Tecnológico CREAS, emplazado en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, sede Curauma.
Centro Tecnológico CREAS, emplazado en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, sede Curauma.

¿Cuál, esperan, sea el legado del centro en la próxima década?
– (M.E.Z): Primero, apoyar a pequeños emprendedores para que se conviertan en grandes exportadores, mostrando productos chilenos con mayor complejidad productiva y valor agregado, para que Chile exporte alimentos saludables y sostenibles. Segundo, aportar a una población chilena más comprometida con su alimentación. Y tercero, poner nuestro granito de arena para disminuir la contaminación del planeta, reduciendo las pérdidas y desperdicios alimentarios.